oma , 25/01/2006 , Veritas
Se presenta en Roma la primera Encíclica del Santo Padre Benedicto XVI “Deus Caritas est” (“Dios es Amor”). “En mi primera Encíclica deseo hablar del amor, del cual Dios nos colma, y que nosotros debemos comunicar a los demás”, explica él mismo en la breve introducción de la carta encíclica dirigida “a los obispos, a los presbíteros y Diáconos, a las personas consagradas y a todos los fieles laicos. Sobre el amor cristiano”.
“Mi deseo es insistir sobre algunos elementos fundamentales, para suscitar en el mundo un renovado dinamismo de compromiso en la respuesta humana al amor divino”, concluye el Papa en la intruducción donde desarrolla de forma sencilla el argumento y estructura del documento. El propósito “no es ofrecer un tratado exhaustivo” sobre el argumento del amor, y así estas páginas, de fácil lectura, se dividen en dos grandes bloques: uno de “caracter especulativo”, como define el mismo Benedicto, sobre el amor de Dios y su relación intrinseca con el amor humano; la otra parte con “índole más concreta” sobre el amor al prójimo.