ranada,27/11/04 (Veritas) El arzobispo de Granada, monseñor Javier Martínez, propuso a Isabel la Católica como modelo frente al laicismo para los cristianos actuales, en una ceremonia en la catedral de Granada donde está sepultada la Reina, en presencia de cerca de veinte obispos de toda España.
Para el prelado, los cristianos ?hemos admitido de tal modo una radical separación entre la fe y la vida y hemos contribuido de tal modo a ella, que somos tal vez los primeros responsables de un laicismo cuyas consecuencias ahora nos escandalizan?, y citó entre ellas la ?divinización? de los poderes temporales, la primacía de la violencia, o la desacralización de la persona humana.
?También es esencial a la vida de la Iglesia el valor de la vida humana desde el primer instante de su concepción hasta su muerte natural, y la verdad sobre el amor humano, y la verdad sobre el matrimonio (que sólo es la unión de un hombre y una mujer) y sobre la familia?, afirmó el arzobispo de Granada, y añadió que ?al servicio de este bien de la persona y de la familia existen todas las demás realidades de la vida política y social: la educación, el mercado, la vida de la ciudad y sus leyes, las asociaciones libres de todo tipo?.
Para monseñor Martínez, la reina Isabel es ?una de esas personas que juegan un papel en la providencia por la que hoy nosotros somos cristianos?, y afirmó que su figura está ?llena de encanto cristiano?, y destacó en ella, más que sus aciertos de gobernante, su calidad cristiana y sus virtudes.
Para el prelado granadino, Isabel ?destaca por su grandeza humana en un contexto en que la violencia, la mentira y la corrupción eran moneda corriente, y en el que el clamor por una reforma de la Iglesia que no acababa de ir a sus raíces verdaderas, y el absolutismo naciente, iban a dar lugar a una Europa profundamente dividida?.
El arzobispo de Granada destacó que Isabel ?supone en la historia de nuestra fe dos aspectos: la unidad de los pueblos de España, y la evangelización de América?, y añadió que ?la unidad de los pueblos de España ha sido y es un bien grande, de naturaleza propiamente moral, como lo es siempre la unidad de los hombres cuando está fundada en algo más grande que los meros intereses de poder?.
?Aunque hoy esa unidad esté amenazada por esos mismos intereses, es preciso pedirle al Señor que no se rompa, que sepamos mantenerla de modo que se permita la libre expresión de cada pueblo en una multiplicidad armónica. Es preciso trabajar por ella, sembrando el amor y fomentando la cooperación de unos con otros y el afecto mutuo donde otros alientan el odio y la división?, añadió.
Respecto a la evangelización de América, afirmó que se trata de ?una de las empresas más bellas y exquisitamente humanas de la historia de los encuentros entre pueblos: y los innumerables santos que han surgido, y que no cesan de surgir en aquellos benditos pueblos hermanos nuestros son un elocuente testimonio de ello?.
Monseñor Martínez pidió al final de la homilía que, ?si Dios fuera servido y fuese para el bien de la Iglesia y de los hombres?, avance el proceso de beatificación de Isabel la Católica, un proceso que, según comentó al término de la ceremonia el arzobispo de Valladolid, monseñor Braulio Rodríguez, ?ha pasado ya el primer paso en la Santa Sede, que es el correspondiente al juicio de los historiadores. Queda aún el juicio de los teólogos para pasar a continuación a la petición al Santo Padre de la declaración de sus virtudes heroicas, que es el paso previo a la beatificación, y posteriormente a la canonización?.