adrid, 25/10/04 La Iglesia católica española prepara una «gran manifestación» para el próximo mes de diciembre en Madrid, con el principal objetivo de expresar su total rechazo a las medidas legislativas que está desarrollando el Gobierno socialista.
La convocatoria, realizada por todas las diócesis españolas a través de sus propias delegaciones de Enseñanza con el apoyo de diversos movimientos, asociaciones y grupos cristianos, pretende movilizar a todos los fieles católicos en torno a «los tres temas fundamentales de Familia, Vida y Educación, sobre los que este Gobierno está legislando de forma tan poco dialogante», afirma al respecto la convocatoria de la diócesis madrileña de Alcalá de Henares.
El anuncio de esta manifestación, que figura en la página web de la diócesis de Alcalá de Henares, agrega además que mantendrá informados a sus fieles de la fecha exacta en la que se llevará a cabo esta manifestación y aprovecha para recordarles que «nuestra presencia será absolutamente necesaria».
Junto a la convocatoria para esta manifestación en diciembre y las cartas pastorales de los obispos denunciando las medidas legislativas del Gobierno socialista, las diócesis españolas han iniciado una campaña de recogida de firmas pidiendo que la asignatura de religión se imparta en las escuelas como está prevista en la LOCE y contestando al cuestionario planteado por el Ministerio de Educación sobre la reforma prevista. A esta campaña de la Iglesia española se han sumado también, en las últimas semanas, con sus diferentes declaraciones, eminentes prelados de la curia vaticana.
Al respecto, la diócesis de Alcalá de Henares muestra en su página web diversas consideraciones sobre los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales. En el texto, destacan argumentos en contra de las bodas homosexuales. Uno de ellos explica que «como demuestra la experiencia, la ausencia de bipolaridad sexual crea obstáculos al desarrollo normal de los niños eventualmente integrados en estas uniones».
Según afriman, a estos hijos les falta la figura materna o paterna, según el caso, y aseguran que en el caso de que la integracióin de los menores en las uniones homosexuales a través de la adopción significa «someterlos de hecho a violencias de distintos órdenes, aprovechándose de la débil condición de los pequeños, para introducirlos en ambientes que no favorecen su desarrollo humano».
Otra de las consideraciones de la diócesis madrileña es que si los fieles están obligados a oponerse al reconocimiento legal de este tipo de uniones, «los políticos católicos lo están de modo especial». Creen que el parlamentario católico «tiene el deber moral de expresar clara y públicamente su desacuerdo y votar en contra del proyecto de ley». De lo contrario, entienden que dicho político está cometiendo un «acto gravemente inmoral», al apoyar con su propio voto «un texto legislativo tan nocivo del bien común de la sociedad». Por tanto, reiteran que el parlamentario católico, si realmente lo es, debería «oponerse a ella por todos los medios que le sean posibles».