adrid- El número personas sin hogar en nuestro país oscila entre los 27.000 y los 30.000, según los datos hechos públicos por Cáritas con motivo de la celebración, el próximo domingo 21, del «Día de los sin techo». La mayor parte de estas personas, el 67 por ciento, son atendidas en centros gestionados por Cáritas o diferentes órdenes religiosas.
Subvencionar cada uno de estos centros de acogida le cuesta a la administración la mitad que mantener los centros publicos. Cáritas también ha denunciado el Plan Nacional de Inclusión, impulsado por el Gobierno, como complemento a esta labor social, que contempla «una serie de medidas un tanto inconexas y con el escaso presupuesto de 0,9 euros por persona y día». Según la definición de Cáritas, persona sin hogar «es toda aquella que carece y no tiene acceso a un alojamiento digno, estable y adecuado a su situación».
La falta de hogar para estas personas suele ser la «punta del iceberg» de su situación, pues a menudo tienen otros problemas añadidos, como el desempleo, la inmigración ilegal, el maltrato por su pareja, el consumo excesivo de drogas en algún momento de su vida, problemas de salud mental, malos tratos infantiles o expulsión del hogar antes de los 18 años.
Con esta campaña, que se realiza con el lema «Los dos viven en la calle, pero sólo uno es de piedra», Cáritas pretende dar a conocer el problema para prevenirlo y disminuir el número de personas que llegan a esta situación. La principal actuación con los «sin techo» la realizan los 619 centros de acogida que ofrecen servicios de información, alojamiento, orientación y comida. La inversión de la Administración en estos centros supone unos 12 euros por persona y día, incluidos los gastos de personal y de infraestructura, una cifra ridícula si se piensa que una cama hospitalaria de medicina general le cuesta al Estado no menos de 300 euros al día. Además, según denuncia Cáritas, se muestra «una preocupante tendencia a la disminución» pues hace tan sólo cuatro años se estimaba en 18 euros por persona y día. En 2003 estos centros ofertaron 12.139 plazas diarias, la mayoría de ellas en alojamiento colectivo y una media de 37.657 comidas diarias.
La mayor parte de estos centros, el 87 por ciento, están gestionados por entidades privadas, la mayoría religiosas. Según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Estadística, el gasto medio de mantenimiento de un centro privado (174.986 euros al año) le cuesta a la Admisnistración la mitad que sus propios centros (316.234 euros al año). Con estos datos se hace evidente que el funcionamiento de estos centros sólo es posible gracias al trabajo de los religiosos y voluntarios, más de nueve mil, que colalaboran, a tiempo completo o parcial. Según el estudio del INE, sólo el 29 por ciento de las personas que trabajan en los centros de acogida tiene una vinculación laboral.
José R. Navarro Pareja