oma, 04/11/04 (La Razón) - El limbo, condición intermedia entre el infierno y el paraíso, sin sufrimiento, pero también sin la alegría de la visión beatífica de Dios, vuelve a estar de actualidad.
Una Comisión Teológica internacional se está ocupando de revisar la doctrina acerca de los niños que mueren sin haber sido bautizados. En espera de los resultados del estudio, el diario italiano Avvenire ha entrevistado al nuevo secretario de la Comisión, el padre Luis Ladaria.
? Padre Ladaria, ¿por qué se vuelve a hablar del limbo?
? Porque después del Concilio Vaticano II han cambiado los presupuestos fundamentales en base a los cuales la teología había dado respuesta a la cuestión. Ahora nos toca profundizar en la materia. Hago notar, sin embargo, que la palabra «limbo» nunca ha sido utilizada en los trabajo de la Comisión. En cualquier caso, como decía Pío VI a finales del 700, el limbo no es una invención de los pelagianos. La Iglesia se hizo muy pronto la pregunta sobre la suerte de los niños que mueren sin bautizar.
? Hagamos un rápido resumen histórico...
? San Agustín decía que van al infierno, aunque su pena es leve, porque no han cometido falta alguna. Más tarde, en el transcurso de la Edad Media, y sobre todo a efectos del IV Concilio de Letrán y del Concilio de Florencia, se desarrolla la doctrina del limbo como lugar de la felicidad natural. Esta doctrina, en la práctica, se ha mantenido hasta mediados del siglo pasado.
Hoy tenemos el nuevo catecismo, que recuerda cómo la Iglesia no puede más que confiar estos niños «a la misericordia de Dios». De hecho, y cito textualmente, «la gran misericordia de Dios, que quiere que todos los hombres se salven», y la ternura de Jesús hacia los niños que le llevó a decir «Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis», nos permiten esperar que exista una vía de salvación para los niños muertos sin bautizar.
? ¿Y es esta vía la que la Comisión Teológica debe intentar definir?
? Como decía antes, el Concilio Vaticano II ha contribuido a hacer madurar una nueva perspectiva. Intentaremos profundizar en la cuestión a la luz de las enseñanzas como «la voluntad salvífica universal de Dios, la unicidad de la mediación de Cristo y la sacramentalidad de la Iglesia en orden a la salvación», reclamadas por el Papa en su audiencia de hace unas semanas.
?¿Será el fin oficial del limbo?
? No creo que sea posible pronunciarse sobre toda esta cuestión antes de dos o tres años.
?¿Contemplarán también a los niños no nacidos a causa del aborto?
?Es posible que se haga alguna referencia.
?¿Cuál es la línea que prevalece?
? La que se abre a la esperanza. La misericordia de Dios es un elemento fundamental de nuestra fe, aparte de un motivo de consuelo. Y este es el tema que debemos estudiar.