Dando clase el otro día a un grupo nuevo y que conoce muy poco de la Biblia, me referí al territorio del que habla la Biblia con el nombre habitual de "Palestina". Algunas alarmas saltaron, y me lo hicieron saber: ¿estaba acaso tomando partido en el conflicto palestino-israelí?
La palabra "Palestina" se usa de manera absolutamente regular y uniforme en el estudio bíblico para referirse a la tierra que para la Biblia es objeto de la promesa de Dios.
Es necesario un nombre neutro, ya que un tiempo fue de Canaán, otras fue de las tribus israelitas, otras de un reino, otras de dos reinos, otras de un territorio bajo Persia, Babilonia, Grecia, Roma.... pasó por tantas manos, y es objeto de tantas "definiciones territoriales" en la propia Biblia, que es necesaria una denominación neutra exclusivamente de tipo geográfico. Así que por una convención implícita, que viene, creo, desde Padres de la Iglesia como san Jerónimo, pero que llega hasta hoy —porque es lo normal en bibliografía actual— llamamos a todo ello "Palestina". Nótese que incluso en bibliografía específicamente judía se llama también así. Estaba verificando en el "The Carta Bible Atlas", una prestigiosa publicación de profesores de la Universidad Hebrea de Jerusalén, y se usa de manera regular el nombre Palestina como término geográfico. No una vez, sino en toda la obra.
La tradición académica se fue decantando a través de los siglos por este nombre, un vocablo antiguo (lo utiliza ya Heródoto), pero que se volvió denominación oficial a partir del emperador Adriano, que quiso explícitamente renunciar a cualquier nombre que evocara la anterior presencia judía del territorio. En el 135 de nuestra era cambia el nombre de la provincia de Judea por Syria Palaestina. Por supuesto eso no significa que cuando el estudio bíblico utiliza "Palestina" lo haga desde el antijudaísmo de Adriano. Lejos de ello, es precisamente para poder aceptar la variabilidad de lo que ocurre dentro de esta tierra teniendo bien claro cuál es esa tierra concreta.
El carácter de convención que tiene el nombre "Palestina" se nota incluso en su significado, ya que en su origen sólo se refería a los filisteos (pilistim), como nombre del área geográfica que ocuparon estos, mucho menor y específicamente costera.
Ocurre que el territorio del que habla la Biblia es variable, por eso es necesario un término que abarque el conjunto de manera estable, para poder precisamente allí ubicar sus regiones, sus cambios políticos, las aspiraciones no realizadas de posesión de esa tierra (no olvidemos que en gran medida la Biblia habla de una promesa de tierra), las pérdidas, etc.
Repasemos las distintas denominaciones posibles y por qué no son correctas en un uso académico o de correcta divulgación bíblica:
-"Tierra prometida" y "Tierra santa" son estrictamente confesionales, impropias para un uso académico o divulgativo.
-"Israel" abarca a veces una parte extensa de Palestina (por ejemplo en la época de los reinados de David y Salomón), otras es un fragmento de ese mismo territorio (época de los reinos divididos del Sur -Judá- y del Norte -Israel-); y en otras queda simplemente como denominación anacrónica (ya que con la conquista asiria Israel, propiamente hablando, desaparece).
-"Judá" o "Tierra judía" representan, nuevamente, un territorio variable con el tiempo: Judá es una tribu, luego parte de un reino, luego un reino, luego un anclaje territorial de una concepción religiosa (la judía). Y en todo esto, como en los anteriores, los límites crecen y decrecen.
-"Levante", es una propuesta de bibliografía anglosajona precisamente para resolver esto mismo. No parece haber tenido arraigo, quizás porque al ser un término relativo, toda región en la tierra tiene su "levante", así que utilizado solo es demasiado impreciso (por ejemplo, yo vivo en Levante... de España), y tener que estar corrigiendo la expresión lo hace de uso engorroso.
-"Tierra bíblica". Demasiado ambiguo: Egipto también es una tierra muy "bíblica", lo mismo que Babilonia, sin embargo nadie las ubicaría en la Palestina de la que habla el estudio bíblico.
-Descriptivo: "De Dan a Berseba y del río al mar", demasiado largo, y también ambiguo, ¿el "río" del que habla es el Jordán? Palestina abarca algo más, porque hay épocas en que el país bíblico comprendió territorios transjordanos; ¿es "el Río" del que habla así la propia Biblia sin necesidad de explicar nada? se trata del Eufrates, y no, no se extiende hasta allí el dominio de la tierra de Palestina de la que habla el estudio bíblico. Esta forma que suena tan bíblica es en realidad muy poética pero muy poco descriptiva.
Dado que necesitamos el nombre para explicar la Biblia, creo que quizás lo mejor es utilizar la expresión "el país bíblico", en lugar de "Palestina". No es lo mismo que "tierra" o "territorio" bíblico, porque, como ya expliqué, en la Biblia se hace regular mención de muchas tierras, por ejemplo Egipto y Babilonia, pero sin ninguna duda que ni Egipto ni Babilonia, ni ninguna de las tierras mencionadas se confunde en la Biblia con el país que forma el objeto y el siempre parcial cumplimiento de la promesa. "País" es una denominación que evoca la existencia de una comunidad concreta que la habita, sin ser un término que remita a unos límites precisos y fijos.