l arzobispo de Los Ángeles, José Horacio Gómez, presidió la misa funeral por el obispo auxiliar David a O’Connell, asesinado el pasado 18 de febrero en su domicilio. Según informa Angelusnews, web de la archidiócesis, la catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles se quedó pequeña para despedir al obispo, auxiliar de la archidiócesis desde 2015. Muchas personas asistieron a la ceremonia de pie en los laterales del templo e incluso desde el exterior.
Tres cardenales, Roger Mahony, cardenal emérito de Los Ángeles, Blase Cupich de Chicago y Robert McElroy de San Diego, acompañaron en el altar al arzobispo de Los Ángeles además de otros 34 obispos y más de 50 sacerdotes. También acudieron a la ceremonia las principales autoridades de locales y regionales de Los Ángeles, viejos amigos y colaboradores con los que a O’Connell había trabajado durante años para llevar la paz a las calles de la ciudad.
La archidiócesis y la ciudad en pleno quiso despedir a quien durante este funeral fue definido como un pastor «que curaba las almas». El padre Jarlath Cunnane, amigo personal del obispo asesinado, destacó que O’Connell «tenía amigos en todas partes y de todo tipo de estrato social, desde poderosos a humildes». «Era un hombre tocado por la gracia», aseguró el sacerdote que también apuntó que el obispo O’Connell era capaz de «encontrar el bien en todas las personas».
El arzobispo Gómez también pronunció unas palabras alabando la figura de O’Connell como alguien que se dedicó especialmente «a los olvidados y a los que viven en las periferias de la sociedad». También leyó un mensaje de parte del Papa Francisco en el que el Pontífice impartía su bendición a todos los asistentes al funeral.
La misa de este viernes puso el punto final a tres días de homenajes a O’Connel que comenzaron con una ceremonia el miércoles en la parroquia de San Juan María Vianney en Hacienda Heights, la localidad a unos 30 kilómetros de Los Ángeles donde residía el obispo. El jueves en la catedral, la comunidad pudo despedirse de su obispo en un velatorio público que duró toda la jornada. Tras la misa funeral, el obispo ha sido enterrado en la cripta de la catedral.