No hay ningún misterio», respecto a la enfermedad de Juan Pablo II que le ha tenido hospitalizado en el Gemelli italiano durante diez días. Así explicaba el doctor Rodolfo Proietti, director del departamento de Emergencia y Admisión en el momento en que ingresaron al Papa, cómo se vivieron los diez días de ingreso del Sumo Pontífice.
El doctor Proietti explica que fue casualidad que él atendiera al Santo Padre: «Fue ingresado en el Policlínico Universitario Gemelli con procedimiento de urgencia. En estos casos, la responsabilidad de coordinar el equipo médico compete al director del departamento de Emergencia y Admisión, papel que cubría yo en ese momento. Continué tratándole, porque el diagnóstico entraba dentro de las competencias de mi especialidad».
Este doctor, que asegura que para él ha sido «un enorme privilegio» poder atender al Papa, de quien dice «haber recibido mucho más de lo que he dado», se lleva consigo «sensaciones más profundas, y que difícilmente olvidaré».
Este facultativo ha explicado el proceso de la enfermedad: «La razón de la hospitalización ha sido únicamente la laringo-traqueitis aguda con crisis de laringoespasmo. Se ha resuelto, afortunadamente, con relativa rapidez y sin otras complicaciones. El episodio se ha producido en la estructura física de una persona de 84 años, marcada ?todos lo ven? por enfermedades precedentes, pero con una complexión muy fuerte».
El doctor Proietti ha asegurado que «el tiempo de curación ha sido más rápido del inicialmente previsto», y considera que el Papa está «en buenas condiciones generales», aunque aún tendrá que permanecer en convalecencia durante algún tiempo, porque «es sabido que, tras una inflamación aguda, el organismo necesita tiempo para recuperar plenamente las propias energías. En esto no es una excepción el Santo Padre».
Sobre los comentarios que se produjeron durante el ingreso, en los que los medios de comunicación se quejaban por la escasa información sobre la salud del Papa, explica el doctor Proietti que, «en ausencia de eventos imprevistos o de particular gravedad, se decidió contener los comunicados de prensa a no más de uno diario. No queríamos ocultar nada, como se ha demostrado por la conclusión del episodio; sencillamente, no teníamos nada que añadir».
El Hospital Gemelli está preparado para atender a «huéspedes ilustres sin quitar nada a la asistencia prestada a los demás enfermos», explicó el doctor Proietti.