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La iniciativa del acto benéfico en el que se presentará el documental Sueños de Haití, y la dirección del mismo, son de Miguel Ángel Tobías. Aunque es conocido como presentador de televisión y creador y director de la 1ª etapa de Españoles en el mundo, lleva también siete años volcado en producir documentales sociales desde su productora, Acca Media, y reconoce: «Mi reto profesional más difícil ha sido Sueños de Haití».
Pocos días después del terremoto, Tobías se quedó conmovido con la imagen de una niña que estaba enterrada de cintura para abajo, abandonada por los bomberos que habían ido a rescatarla. «En ese momento, miré a mi madre y le dije: Mamá, tengo que ir a Haití». En unos días, estaba camino de ese país, con la intención de hacer algo que sirviera para ayudar, para que el mundo no se olvidara. Era consciente de que, en unas semanas, Haití dejaría de ser noticia.
Un equipo de cuatro aterrizó en República Dominicana, donde alquilaron una furgoneta, cargada con tiendas de campaña, sacos de dormir, comida enlatada y un motor de gasoil para cargar las baterías de las cámaras. «Sabíamos que Haití era un país devastado en el que teníamos que ser autosuficientes -relata Miguel Ángel-. En el trayecto, íbamos viendo cómo el país había quedado destrozado, la gente nos reclamaba ayuda a cada paso, y sus caras eran de desesperación». Fueron días de experiencias duras, y en medio de la tragedia, la luz de la fe: «No se puede entender al pueblo haitiano sin su fe. Muchos me decían que, después de haberlo perdido todo, se habían dejado en manos de Dios, que era lo único que les quedaba, y que confiaban en Él para poder seguir adelante».
Sueños de Haití está protagonizado por los haitianos, que tienen el sueño de reconstruir el país y tener un futuro mejor. Por desgracia, la tragedia continúa en Haití un año después. La Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití espera que, para octubre de 2011, se haya retirado apenas el 40% de los escombros, y que unos 400.000, de los 1,3 millones de damnificados, puedan abandonar las carpas en las que viven. «Después del terremoto -opina Miguel Ángel-, probablemente los haitianos pensaban que el resto del mundo se iba a volcar con ellos, y que la ayuda sería rápida y efectiva. Pero muchos factores lo han impedido. En primer lugar, la magnitud de la tragedia. En segundo lugar, la falta de una verdadera organización política y la precariedad de las instituciones han hecho muy difícil coordinar la ayuda. Y no es menos cierto que la crisis económica ha afectado negativamente a la disposición de los países a la hora de desembolsar todos los fondos que se habían planificado».
A través de los preestrenos benéficos, el documental quiere recaudar fondos para diversos proyectos, y también concienciar sobre la obligación moral de ayudar a los más necesitados. «Desde que volví de Haití, muchas personas me han dicho que querrían ir allí como voluntarios. Pero, a veces, es igual de importante la ayuda desde aquí, apoyando y dando a conocer distintos proyectos que he podido conocer personalmente, y a personas en cuyas manos pondría cualquier cantidad de dinero, sin volver a preguntarles».
El preestreno de Sueños de Haití será en la Casa de América (Plaza Cibeles, 2) el 12 de enero, a las 20 horas (hay Fila 0 Hijas de la Caridad: Tel. 648 038 285), y lo emitirá también el canal 13Tv. Próximamente, saldrá a la venta en DVD, y podrá adquirirse en los kioscos, junto con el semanario Alfa y Omega. El 25% de los ingresos se destinará a las Hijas de la Caridad. Con el resto, se pondrá en marcha otro documental solidario.
Teresa Ekobo