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Alfa & Omega,08/04/10 - Hace 80 años, se construía en Barcelona el edificio del Palau Nacional, en el marco de la Exposición Internacional de 1929, y cinco años más tarde se inauguraba, en este mismo espacio, el Museo de Arte de Cataluña, que este año ha cumplido su 75 aniversario. Esta doble celebración es el marco conmemorativo de una serie de actividades que buscan dar a conocer al visitante la labor que ha realizado el MNAC durante todo este tiempo.
La exposición Invitados de honor reúne 75 obras maestras pertenecientes a colecciones privadas, museos europeos y americanos, y al patrimonio eclesiástico. De la mano de ellas se puede hacer un recorrido por la historia del arte, desde la Edad Media hasta el siglo XX, a partir de piezas del románico, del gótico, del Renacimiento, del barroco, del siglo XIX y de los tres primeros decenios del siglo XX. Algunas, de forma excepcional, han dejado por primera vez su ubicación habitual en iglesias y catedrales de la geografía catalana para sumarse a esta muestra.
Ejemplo de ello es la escultura románica de la Majestad de Beget, o el gran retablo gótico de la Virgen de L'Escala,de Joan Antigó, que han abandonado por unos meses su función litúrgica en la iglesia de Sant Cristófol de Beget, lugar de peregrinación, y la iglesia del monasterio de Sant Esteve de Banyoles, respectivamente. Ocasión que se ha sido aprovechada para llevar a cabo su restauración.
La exposición ha permitido el retorno temporal a Cataluña de piezas muy relevantes que, por diversos motivos, se encuentran actualmente fuera de nuestras fronteras, como el relieve de Pere Oller del sepulcro del rey Fernando I de Antequera, procedente del monasterio de Poblet y hoy en el Museo del Louvre; una Anunciación,de Bernat Martorell, del Museo de Bellas Artes de Montreal; Mediterránea, de Arístides Maillol, del Museo de Orsay; o La masovera, de Joan Miró, del Centro Georges Pompidou, por citar algunas. Igualmente importante es la presencia de obras procedentes de instituciones y museos españoles, como el bordado de Sant Jordi y la princesa, de la capilla del Palacio de la Generalidad; el frontal bordado de Jesús y los evangelistas, del Museu Episcopal de Vic, o El marchante de tapices, de Fortuny, del Museo de Montserrat, entre otras muchas.
Cabe resaltar del mismo modo que, en esta exposición conmemorativa, las diferentes áreas han trabajado conjuntamente y han reunido obras de todas las técnicas: pintura sobre tela y sobre madera, pintura mural, la escultura en piedra, en mármol, en madera y en metal, la orfebrería, manuscritos, dibujos, acuarelas y fotografías, y también un mueble modernista.
Invitados de honor puede visitarse hasta el próximo 11 de abril en el Museo Nacional de Arte de Cataluña.
Rosa Puga Davila
Imágen : Anunciación a la Virgen, de Bernat Martorell (siglo XV). Museo de Bellas Artes de Montrea