!--ned//-->
Alfa & Omega, - Hasta la clausura, en septiembre, de la Expo 2008 de Zaragoza, el Museo Camón Aznar, de la mano de Ibercaja, acoge la exposición Del Ebro a Iberia. Son 52 piezas de arte las que tejen el hilo argumental que narra el protagonismo del río Ebro como eje vertebrador de España, a partir de dos pilares fundamentales: el cristianismo y la lengua.La presencia de La Rioja destaca en la Exposición Internacional de Zaragoza 2008 con las obras de arte del patrimonio regional recogidas dentro de la exposición Del Ebro a Iberia, que organiza la Obra Social y Cultural de Ibercaja. La Expo 2008 está centrada en el agua y, del mismo modo que del agua nace la vida, del Ebro nacen dos pilares básicos sobre los que se ha articulado España. Lo explica el sacerdote don Antonio Ignacio Meléndez, Comisario de la muestra. El primer pilar es la llegada del cristianismo a España, con la aparición de la Virgen a Santiago en Zaragoza: un Santiago desaliñado que no consigue convertir al cristianismo a nadie, después de este encuentro, verá cómo sus esfuerzos dan fruto. El segundo pilar se sitúa aguas arriba del Ebro, en el monasterio de San Millán de la Cogolla, que oirá las primeras palabras en español, con las que se constituirá ese otro pilar que es el idioma.
Los dos pilares :
La exposición inicia su recorrido con una tabla pintada del siglo XVI, dos tallas, del XVIII y el XIII, que representan a la Virgen y a Santiago, y un libro de aritmética, impreso en 1515, con una ilustración de la Aparición, en la que están presentes los Reyes Católicos.
Plantado el primer cimiento, la exposición da marcha atrás para adentrarse en la antesala de la cultura española: la cultura ibera, con una dama sedente, del siglo III-II a.C.: la cultura romana, con dos diosas esculpidas en mármol y bronce, ambas del siglo II d.C.; y la cultura árabe, con cuatro pequeñas piezas, entre las que sobresale una cajita de marfil del siglo X.
El segundo cimiento, el idioma, queda reflejado en una escultura de san Millán, en alabastro oscuro, del siglo XIV, cuya procedencia original hay que situarla en su monasterio, junto con la arqueta de las reliquias de san Felices, el maestro de San Millán, decorada con placas de marfil del siglo XI, una de las más importantes joyas que se exponen en la muestra, más dos de los Beatos copiados en su scriptorium y sus famosas Glosas.
El románico está representado por tres obras: una cruz procesional del siglo XII y dos tallas, del siglo XIII, momento en que se va produciendo el paso al gótico. Este estilo se hace presente mediante un relieve del siglo XV, de madera en su color, para dar paso al Renacimiento, con nueve obras y autores tan importantes como El Bosco, Cranach, Penicaud, Juan de Flandes, Juan de Juanes, Berruguete, Morales, Juni y El Greco.
Doce son las piezas que representan al barroco en la exposición. También es muy importante el elenco de autores de este momento de la historia del arte y del Siglo de Oro español: Velázquez, Alonso Cano, Ribera, Zurbarán, Murillo, junto a Gregorio Fernández, Mena, Montañés, Mesa y Salcillo. Cerrando el momento y abriendo los nuevos tiempos, Goya, y el paso a Sorolla.
El arte contemporáneo se muestra con obras de Picasso, Dalí, Miró, Chillida, Tapies, Saura y Miquel Barceló.
Rosa Puga Davila.
Imágen : La Piedad. Juan de Flandes (1500). Museo Tyssen, Madrid