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Alfa & Omega,27/04/10 - La exposición Europa en papel está dividida en cuatro secciones, cada una de ellas representativa de la historia del continente y en las que podemos encontrar obras propiedad de la Biblioteca Nacional y raramente expuestas. La Europa clásica; La época medieval; La Edad Moderna;y El mundo contemporáneo nos brindarán esa mirada histórica desde el presente, pasando por la Alemania nazi, Napoleón o los diversos imperios.
Libros, manuscritos, retratos, folletos, carteles... son algunos de los tipos de documentos que nos presenta la Biblioteca Nacional como testigos de la construcción de Europa, destacando de manera especial los mapas, que mostrarán la evolución política del continente, desde el siglo XVII hasta nuestros días.
Entre las obras, en las que podemos contar más de cien piezas, hay que destacar unos grabados de Picasso de 1910, que se exponen en muy contadas ocasiones; códices de Leonardo da Vinci, recién restaurados; el Beato de Liébana, verdadera joya de la iluminación; una Odisea de Homero, fechada en Florencia en 1488; un ejemplar de la edición francesa del Ulises,de James Joyce, de 1930; o la Portada de la primera edición ilustrada del Quijote, impresa en Holanda en 1657; junto a fotografías de las dos Guerras Mundiales, o periódicos con noticias que han marcado nuestra historia.
El papel del cristianismo
Habiéndose convertido el cristianismo en religión oficial del Imperio romano, habría sido muy lógica la caída conjunta de ambos en Occidente. Y sin embargo, no sólo no ocurrió tal cosa, sino que la religión de un imperio destruido conquistó a su vez a los conquistadores y alcanzó una difusión mucho más vasta que antes, conformando un ámbito cultural europeo antes inexistente, sobre todo cuando la ribera sur y gran parte de la oriental del Mediterráneo cayeron en manos del Islam.
La conquista de los conquistadores significó también el mantenimiento, primero, de la civilización en Europa sobre las ruinas dejadas por los bárbaros; y, después, su expansión hasta Escandinavia y tierras eslavas, un hecho sin precedentes. Hecho tanto más llamativo cuanto que se produjo a lo largo de cinco o seis siglos, en los que las oleadas invasoras, desde el norte -vikingos-, el este -magiares y otros- y el sur -por España y, luego, por Sicilia-, estuvieron muy cerca, en varias ocasiones, de aplastar la naciente cultura europea.
Ello fue posible, sobre todo, gracias a la autoridad moral de Roma -pese a soportar el papado algunos de sus peores períodos de corrupción e interferencia políticas- y a la red de monasterios extendida trabajosamente por el occidente de Europa, un monaquismo diferente del de la Iglesia oriental.
El proceso de cristianización de Europa durante la Edad Media, el crecimiento del continente a partir de la Edad Moderna, tanto en lo económico y territorial como en lo político y cultural, y los grandes cambios que experimentó desde finales del siglo XVIII hasta desembocar en la época actual, con una Unión Europea formada por 27 países, son algunos de los hitos destacados de la exposición.
V. Gutiérrez
Imágen : Soldados alemanes celebran la Navidad en las trincheras (Primera Guerra Mundial)