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Tarazona vuelve a tener disponible su catedral, treinta años después de ser cerrada al público. Aquejada de problemas estructurales de alto riesgo, su rehabilitación se ha visto dilatada en el tiempo por diversos imprevistos, entre otros, los descubrimientos arqueológicos de los alrededores.
En el acto inaugural, que tuvo lugar el pasado 9 de febrero, y al que asistieron los príncipes de Asturias, el obispo diocesano, monseñor Hernández Sola, aseguró que la reapertura de la catedral ha supuesto «un acontecimiento de gracia para toda la diócesis, pues es la sede principal desde la que sirve el obispo y ejerce su ministerio de guiar, como pastor, a la Iglesia turiasonense», y recordó la importancia de que Tarazona vuelva a tener disponible su catedral, ya que «expresa la unidad de la diócesis y es la madre de todas las iglesias». Para el obispo diocesano, Santa María de la Huerta «nos ayudará a profundizar en la fe, a redescubrir nuestras raíces cristianas, nuestra vocación y misión en el mundo». El acto estuvo presidido por monseñor Hernández Sola, acompañado por el Deán de la catedral, don Juan Manuel Melendo, y una veintena de obispos de toda la geografía española.
Capilla Sixtina del Renacimiento español
La última fase de restauración, que comenzó en 1996, ha tenido especial importancia en la recuperación de pinturas, tanto que le han merecido el sobrenombre de Capilla Sixtina del Renacimiento español, como la ha definido la historiadora Carmen Gómez Urdáñez. En el templo del cimborrio, por ejemplo, se ha descubierto un conjunto de figuras humanas por parejas, que representan el combate entre la Virtud y el Vicio a través de personajes bíblicos y mitológicos. Otra de las mejores joyas de la catedral -que el proceso restaurador ha permitido evidenciar- son las pinturas murales sobre fondos de mosaico de oro de la bóveda de la Capilla Mayor, en las que se escenifica a profetas del Antiguo Testamento y sibilas.
Al mismo tiempo que la restauración del interior, las excavaciones arqueológicas han permitido descubrir una posible basílica tardorromana-visigoda y los restos de un ábside y capiteles románicos, entre otros hallazgos. A los restos encontrados fuera del templo, entre ellos un mosaico romano y una necrópolis del siglo IV, se les dará tratamiento de museo. En la parte trasera de la catedral, la que da a las huertas, se ha descubierto un sistema de acometida de aguas de los siglos XVII y XVIII, con los que se suministraba agua a los terrenos y a las dependencias del Cabildo.
Bien de Interés Cultural
La catedral de Santa María de la Huerta, de Tarazona, declarada Bien de Interés Cultural desde 2002, destaca por su construcción, en la que confluyen todos los estilos que se han dado en nuestro país desde el siglo XII: contiene elementos del gótico francés; mudéjares -su claustro y el cimborrio-; la nave mayor, el crucero y la Capilla Mayor son de estética renacentista, y, posteriormente, se le añadieron elementos barrocos.
Una de las piezas más características es su cimborrio, de estilo mudéjar, por sus dimensiones -45 metros desde el suelo hasta el chapitel- , por su originalidad y por su colorido, verde y blanquecino. Destaca también porque su cuerpo superior no es una linterna, sino una capilla, la de la Virgen del Cimborrio.
La catedral de Santa María de la Huerta ya se puede visitar, aunque todavía no están terminadas todas las fases. De hecho, continuará la restauración del pórtico principal, el claustro, la torre y algunas de las capillas, gracias a la inversión de la Conferencia Episcopal Española, del Departamento de Cultura del Gobierno de Aragón y los Ministerios de Cultura y Fomento, entre otros. Toda la información para las visitas está disponible en su nuevo portal de Internet, www.catedraldetarazona.es, y está abierta para la celebración de la Santa Misa, de lunes a sábados, a las 9,30 horas; y los domingos y festivos, a las 9,30 y 19 horas.
Cristina Sánchez
Imágenes : 1)Capilla Mayor: vista del retablo. 2)Calvario: detalle del trascoro.3)Uno de los ventanales de la Capilla Mayor, decorados con pinturas de santos y motivos ornamentales realizados en grisalla