lfa & Omega, 17/10/06 - Entre las celebraciones del V Centenario de la muerte de Cristóbal Colón, destaca la exposición que hoy se clausura, en la catedral de Sevilla, donde se muestra el rico legado que la catedral conserva del conocido Almirante. A esta conmemoración colombina se une también la del V Centenario de la conclusión de la catedral gótica
La figura de Cristóbal Colón representa un icono destacado en la Historia universal. El interés por su biografía y la controversia sobre algunos aspectos de ésta han llenado páginas de nutridos estudios y han sido el origen de diversas exposiciones. Con la muestra El Almirante en la catedral, que se expone en la catedral de Sevilla, se pretende traer un poco de luz sobre esta figura tan conocida y, a la vez, tan enigmática.
El visitante podrá disfrutar de una cuidada selección de piezas de singular importancia, que provienen, en su mayor parte, del legado que conserva la propia catedral, pero también cabe destacar las valiosas aportaciones de la Institución Colombia y el Museo Arqueológico de Sevilla.
Entre los objetos más curiosos que pueden contemplarse en la citada muestra, destacan ciertas joyas bibliográficas, como algunas anotaciones que Colón realizó, o incluso libros que llegó a escribir; el mausoleo que guarda sus discutidos restos, llegados a Sevilla a finales del siglo XIX; la sepultura de su hijo Hernando; o el edificio que, con algunas variaciones, conocieron padre e hijo entre 1485 y 1539.
Tampoco debe olvidarse el incomparable marco en el que se desarrolla tal evento, la catedral de Sevilla, que se une a los actos conmemorativos de la muerte de Colón el mismo año que celebra el V Centenario de la conclusión de su construcción. Por este motivo, la influencia de ambas celebraciones queda plasmada en la exposición en tres grandes zonas: El sueño del Almirante en una biblioteca imaginada; La montaña hueca, entre el final y el principio; y El mausoleo itinerante, anclado e la Antigua , que se localizan desde el trascoro hasta el crucero de San Cristóbal, pasando por otras zonas como la nave de San Pablo, la de San Roque y la capilla de la Virgen de la Antigua.
En la primera zona -que se extiende en torno a la tumba de Hernando Colón-, pueden observarse algunos libros de vital importancia, por ser clave espiritual y científica del proyecto de Colón, entre otros especialmente vinculados a la época. La segunda zona cuenta con una reconstrucción planimétrica de las distintas fases históricas del edificio. Para finalizar, el visitante encontrará en la tercera zona -donde descansan los restos del Almirante- una rememoración del momento en el que Colón rezó ante la Virgen de la Antigua, con una magnífica reproducción de la imagen a tamaño natural.
Maite Gacho Muñoz