lfa & Omega, 29/01/07 -
Libro de Horas de Juana I de Castilla, Juana La Loca :
Se trata de un manuscrito innovador, ya que, por primera vez, se emplea la doble página pintada, consiguiendo un efecto similar al de un díptico pintado.
La Historia afirma que la esmerada y exigente educación de la que fue la primera reina de España, la convirtió en una gran aficionada a los manuscritos iluminados.
El Libro de Horas de Juana I de Castillafue realizado en Flandes, y hoy se conserva en la British Library, de Londres. Data de principios del siglo XVI, y la suntuosidad del manuscrito indica que fue, casi con seguridad, un encargo real; concretamente, pudo ser un regalo de Margarita de Austria a su futura cuñada, la entonces infanta Juana de Castilla, con motivo de su enlace matrimonial con Felipe el Hermoso.
Los autores de esta obra de arte fueron Gérard Horenbout y Sanders Bening, que representaron las escenas de sus 75 miniaturas con gran expresividad y realismo. Destaca también el tratamiento de la luz, y, tal y como se describe desde Moleiro Editor, sorprende «la variedad y calidad de las orlas, con flores y hojas de todos los tipos y colores, animales, hileras de perlas -atributo de riqueza y nobleza del destinatario- y letras formadas por ramas realzadas con oro».
Este Libro de Horas de Juana I de Castilla formó parte, en su día, de la colección de los Rothschild, una poderosa familia de banqueros judíos, apasionados de los manuscritos medievales iluminados, hasta que, en 1898, Ferdinand Rothschild lo legó a la British Library, de Londres.
Salterio anglo-catalán
En este códice confluyen dos culturas distintas, la inglesa del siglo XIII y la catalana del siglo XIV. Eso lo hace especial, reflejo fiel de dos estilos diversos, cada uno con planteamientos artísticos específicos, lo que le confiere, en el marco de la historia, un carácter de exclusividad.
El Salterio triple glosado anglo-catalán, de la Biblioteca Nacional de Francia, está compuesto por 177 folios, y según la profesora Rosa Alcoy, de la Universidad de Barcelona, «es una obra excepcional en todos los sentidos. En estudios sobre la miniatura inglesa, está considerado como el último de tres espléndidos salterios que en los siglos XI y XII se realizarían en la Christ Church , de Canterbury, copiando y versionando una obra carolingia del siglo IX, el Salterio de Utrecht. Al mismo tiempo, este libro es también la más sofisticada y amplia expresión que hoy nos es dado conocer del arte del maestro Ferrer Bassa».
La profesora Alcoy, que participa en el volumen de estudios que incluye el casi original , explica que la mayoría de los folios del Salterio fueron copiados por un solo escrivano a finales del siglo XII, por lo que habría que hablar de una manufactura inglesa del códice; en cambio, los miniaturistas ingleses no pudieron concluir el laborioso trabajo, por lo que, un siglo más tarde, los folios debieron llegar a Barcelona, sin encuadernar, y se encargaría de completarlo, entrado el siglo XIV, el maestro Ferrer Bassa.
«Ambas intervenciones -explica la profesora Alcoy- comparten excelencia en una obra representativa de la más espléndida pintura inglesa de fines del siglo XII, y también de la más renovadora e interesante pintura catalana del siglo XIV».