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Alfa & Omega,03/05/10 - El Museo del Prado cuenta con siete nuevas salas de pintura, del románico al Renacimiento. Las salas forman parte del programa La Colección.
La otra ampliación, programa de reordenación y ampliación de colecciones, incluido como proyecto prioritario dentro del Plan de Actuación 2009-2012 del Museo, e iniciado el pasado año con la apertura de una sala dedicada a los retratos de los primeros Borbones
La selección de obras expuestas en el Museo del Prado -más de 120, de las que cinco no se habían visto hasta ahora- permite realizar un recorrido por las principales corrientes pictóricas desarrolladas en España entre los siglos XII y XVI, comenzando por los frescos románicos de Santa Cruz de Maderuelo, en Segovia, y San Baudelio de Berlanga, en Soria, a los que siguen los grandes retablos de Rodríguez de Toledo y de Nicolás Francés, y las pinturas de Luis Alincbrot, Fernando Gallego, Bartolomé Bermejo, Paolo de San Leocadio, Pedro Berruguete o Juan de Flandes.
Ya en pleno Renacimiento y hasta el manierismo, el nuevo recorrido propuesto centra su atención en las obras de Fernando Yáñez, Machuca, Correa de Vivar y Juan de Juanes, para concluir con las tablas del manierismo espiritual de Luis de Morales, ampliamente representado en el Prado. Las siete nuevas salas, con las que se completa la presentación de las colecciones que quedarán instaladas en la planta baja del edificio Villanueva, se distribuyen en torno a la Rotonda baja de Goya, sala presidida por la gran talla La apoteosis de Claudio, donde se incluye una representación de la colección de escultura clásica de la pinacoteca.
Para la intervención arquitectónica en estos espacios, el Prado ha vuelto a contar con Rafael Moneo. Su trabajo más personal en este proyecto ha sido proponer que las pinturas de San Baudelio de Berlanga y de la capilla de Santa Cruz de Maderuelo «mantuvieran la arquitectura de donde estaban instaladas, con la réplica de los espacios». En su intervención y con el fin de resolver el paso y la conexión entre dos niveles, «nos encontramos con un pequeño patio que ha sido restaurado». Mirando hacia arriba en este patio, se puede contemplar el cielo de Madrid.
Obras emblemáticas
Entre las obras no exhibidas hasta ahora se encuentra una pieza de pintura española de 1500 a 1700: Virgen de la leche y Santos, de Pere Lembri; o La Crucifixión, de Juan Sánchez. Juan de Flandes es otro de los artistas destacados en este itinerario, y de él se muestran cinco obras, entre ellas La Crucifixión, comprada en 2005. De Fernando Yañez de Almedina, se expone, entre otras, Santa Catalina, perteneciente a la pintura española de 1500 a 1700, así como San Onofre y San Francisco de Asís.
Por primera vez se muestran la Virgen del Sufragio -recién restaurada-, de Pedro Machuca, y el Nacimiento de la Virgen, de Luis de Morales. Destacan en este espacio la Anunciación de Correa de Vivar, y la Última Cena, de Juan de Juanes.
El Museo del Prado organizará, el 3 y 4 de mayo, unas Jornadas de Arte para analizar en profundidad este nuevo recorrido por las principales corrientes pictóricas desarrolladas entre los siglos XII y XVI.
V. Gutiérrez
Imágen : Crucifixión, de Juan de Flandes (1509 -1518)