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La Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen y del Milagroso Niño Jesús de Praga tiene como titulares a la Madre del Carmelo con su Niño en brazos y al Niño Jesús de Praga. Para la exposición La Navidad en clausura: imágenes del Niño Jesús, dedicada a la infancia de Jesús en el Carmelo, los conventos de carmelitas descalzas y descalzos de Andalucía han cedido diversas obras de arte que, en su mayoría, salen ahora por primera vez de las clausuras carmelitanas. Las imágenes son parte de la vida de muchas comunidades y, por ello, don Francisco Javier Jaén Toscano, Provincial de los carmelitas descalzos de Andalucía, se mostraba deseoso de que «la contemplación de estas obras hiciese sentir la misma alegría y paz interior que producen en los monasterios y conventos de donde proceden».
En cualquier lugar donde haya un Carmelo de Teresa, encontraremos ejemplos de devoción. Ejemplo de ello es el de la Beata Isabel de la Trinidad (1880-1906), que dedicó numerosas composiciones místicas al misterio de la Navidad de Dios, entre las que figura la que compuso el 25 de diciembre de 1902: «He visto brillar la estrella luminosa/ que me indicará la cuna de mi Rey,/ y en la noche tranquila y misteriosa/ hacia mí parecía caminar./ Después escuché, llena de gozo,/ la voz tranquila del ángel que me dijo:/ Recógete, es en tu alma/ donde el misterio se ha cumplido».
En santa Teresa de Ávila destaca ese carácter de hacer tangible lo espiritual, de intentar expresar sus experiencias con palabras. En el Carmelo es muy difundida la visión del Niño en la escalera del monasterio de la Encarnación de Ávila, donde se intercalan en el diálogo las siguientes frases: «Yo me llamo Teresa de Jesús». -«Pues yo me llamo Jesús de Teresa». Esta importancia de lo tangible es clave en la estética barroca, donde se da una íntima relación entre mística y plástica, sobre todo en la tendencia a representar las obras de meditación. La intención del místico, como la del imaginero, es mover a la devoción.
Cabe destacar de igual modo que, aunque el arraigo de la veneración del Carmelo a la infancia y humanidad de Cristo tiene su origen en santa Teresa, es la mística franciscana la que, en la baja Edad Media, de la mano de san Francisco de Asís, hace renacer el tema de la infancia humilde de Jesús, subrayando la humanidad de Cristo, y en concreto su nacimiento y su pasión.
En esta exposición, la devoción no se ha limitado sólo al Niño Jesús; encontramos también pinturas (de Villegas, Sánchez Cotán, Bocanegra, fray Juan del Santísimo Sacramento...) y esculturas en torno a la Virgen con el Niño y a la Sagrada Familia. Destaca, entre estas obras, el Nacimiento atribuido a La Roldana y conservado en Las Ermitas (Córdoba), que se expone por primera vez, y el grupo de los Reyes Magos tallados en madera, procedente de Las Teresas, de Sevilla.
Esta muestra se encuadra dentro de los actos culturales que se están realizando para divulgar y preparar la Coronación Canónica de la imagen de la Virgen del Carmen, del convento de San José (San Cayetano), de Córdoba, que se celebrará el 12 de mayo de.
La exposición se puede visitar hasta el próximo 27 de diciembre en el Círculo de la Amistad, de la calle Alfonso XIII, 14, de Córdoba.
Rosa Puga