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¿Qué es la cultura? Sencillamente, lo que nosotros hacemos con el mundo; lo que los seres humanos hacen con la creación. Desde que Benedicto XVI pronunciara su discurso en los Bernardinos de París, aquel 12 de septiembre de 2008, se ha producido la revolución cultural del Quaerere Deum en la propuesta cristiana. Frente a un tiempo que ha abandonado la naturaleza al despecho de la voluntad; y la cultura al socaire del poder y de los intereses de una ideología trasmutada de convencionalismo y trivialidades, el Quaerere Deum se ha convertido en un nuevo espacio ante la crisis de fundamentos. Las Actas del curso de verano San Dámaso-CEU del año pasado así lo certifican.
Como señala Massimo Introvigne, entre otros, Benedicto XVI ha entrado de lleno en el debate de la secularización de la cultura, que se vuelve contra el hombre, contra todo el hombre, contra todos los hombres, contra la carnalidad del hombre, como dirá en este libro Alfonso Pérez Laborda, en un genial y singular ensayo. Si las dimensiones de la religión son tres -las tres B, en inglés: believing (creer), belonging (pertenecer) y behaving (comportarse)-, todos concuerdan en que no hay en Occidente una significativa secularización de las creencias (believing). En cambio, está claro para todos que existe una amplia secularización de los comportamientos (behaving), y el debate sigue vivo sobre la secularización de las pertenencias (belonging). Por tanto, es posible el Quaerere Deum de la cultura ligado a ese resurgimiento de la creencia.
Nuestra concepción de la cultura parte de un implícito metodológico que pertenece al orden de la aceptación de la Revelación. Las contribuciones de Charles Morerod en este libro son muy elocuentes al respecto. Nuestro Quaerere Deum no nace del vacío: arranca desde la tradición cristiana, que siempre ha sido rica en imaginaciones, como lo demuestra Ciro García, sobre la tradición espiritual carmelitana, y monseñor Jesús Sanz Montes, en la franciscana, así como Giovanni Salmeri, sobre las raíces de la cultura europea, o Enrique Martín sobre la cultura del trabajo.
¿Acaso podemos hablar de una crisis de imaginaciones culturales? Toda imaginación será memoria del futuro, como dice John Zizioulas. Juan José Pérez-Soba nos ayuda a entender las dimensiones morales del Quaerere Deum, mientras que Gerardo del Pozo y Leopoldo Prieto nos hablan de la búsqueda de la verdad y de la unión entre teología y espiritualidad.
La acción cultural es la antítesis de un ejercicio de voluntad política; es el fruto de un ejercicio de participación en Dios. La intervención del cardenal Rouco Varela, sobre el Quaerere Deum, la laicidad positiva y la vida pública es una magnífica síntesis de su pensamiento último sobre estas materias. Un cierre de oro para un libro que nos ayuda a mirar más allá de las cosas penúltimas y a buscar las últimas.
José Francisco Serrano Oceja
Título: La búsqueda de Dios, fuente de cultura
Autor: Gabriel Richi Alberti (ed.)
Editorial: Facultad de Teología San Dámaso