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Alfa & Omega, 23/09/08 - Los jueces deben limitarse a juzgar según las leyes que elaboran los legisladores, pero los juristas que se sientan comprometidos con la defensa de la vida, y con determinados valores morales que hoy se ven atacados, deben alzar su voz y mostrar sus argumentos en la plaza pública. Así lo afirma don José Luis Requero, vocal saliente del CGPJ y magistrado de la Audiencia Nacional, quien asegura que, «a la vista de la situación que estamos viviendo, los juristas y las personas relacionadas con la Justicia tienen que atreverse a hablar y a moverse, para crear ambiente de debate en torno a la defensa del derecho fundamental a la vida».
Que no se silencie su voz
A pesar de que la asociación Jueces para la Democracia (JpD) -afín a la izquierda, y sobre todo al PSOE- propugna el compromiso político de los jueces, Requero no contempla la posibilidad de que jueces pro-vida intenten hacer valer sus valores, a la hora de juzgar: «Quienes se comprometan con la defensa de la vida tienen que hacerlo de forma desligada de su ejercicio profesional, porque los jueces sólo pueden moverse según la prioridad que le marque el ordenamiento jurídico, aunque no estén de acuerdo con ciertas leyes. Pero desde la personalidad y los valores de juristas, jueces y fiscales, sí se debe pasar a la acción y al debate, para que no se silencie su voz a la hora de defender la vida».
Requero afirma que «no es necesario que sean sólo jueces y juristas cristianos los que defiendan la vida, en el caso del aborto o de la eutanasia, porque hay muchas personas que lamentan que se viole el derecho fundamental a la vida del no nacido o del enfermo, de forma tan flagrante. Lo que no puede darse es que los profesionales de la Justicia que compartan esos valores se unan para defenderlos como asociación, porque eso pondría en cuestión la imparcialidad del juez. Por más que asociaciones como JpD lo hagan así, y que además reciban el premio del PSOE, al nombrarlos para cargos en órganos colegiados, aunque sólo representen el 9% de los jueces».
Además, don José Luis Requero lamenta que «la reciente reforma del CGPJ deja en evidencia la poca democracia en la vida judicial de España», pues «se ha hecho un mimetismo con el Parlamento, pero con un agravante: los dos miembros nacionalistas, que son independentistas declarados, tienen la sartén por el mango. Y además votarán en el CGPJ, sea sobre lo que sea, lo que voten en el Parlamento los dos grupos que los han propuesto: PNV y CiU». Esta injerencia política que denuncia Requero es mucho más grave si se tiene en cuenta que «los principales asuntos que están en la agenda del PSOE van a pasar por el CGPJ o por el Constitucional, aunque sea de forma consultiva: la reforma del aborto, la ampliación de la eutanasia, un previsible Estatuto de laicidad...» Y concluye: «Se nos ha dicho que el problema del aborto está resuelto, pero es falso, porque con esta reforma sólo se aumenta el problema. Tenemos que plantear la movilización de las personas que no estamos de acuerdo con estas propuestas políticas que nos imponen. No podemos aceptar que se vea el aborto como una mera prestación de la Seguridad Social, porque es un atentado contra la vida. No podemos acomodarnos, y las personas que tienen esa responsabilidad tienen que crear debate, moverse, hablar en los medios y pronunciarse para que se cree una opinión pública comprometida».
José Antonio Méndez