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Alfa & Omega,10/01/11 - Maryam Fekry tenía 22 años y ha muerto en la iglesia de Alejandría a causa del atentado de los fanáticos terroristas. Poco antes había escrito en su facebook: «Espero que 2011 cumpla todos mis deseos. Por favor, Dios, ayúdame a realizarlos...»
Maryam se ha convertido en símbolo de todos los cristianos que en Egipto viven la persecución, a caballo entre el miedo y la rabia. En la foto, la imagen de Cristo salpicada con la sangre de las víctimas.
No es, ciertamente, la primera vez que el rostro de Cristo está ensangrentado. Benedicto XVI ha hablado de un «hecho vil que ofende a Dios y a toda la Humanidad». Mientras cientos de personas se manifiestan en El Cairo y en Alejandría, empieza a surgir, tímidamente, una conciencia y una reacción a la hasta ahora impune cristofobia que devasta a familias y a comunidades enteras, por el hecho de ser cristianos.