lfa & Omega, 04/08/07 - En la Comunidad de Madrid hay casi 622 mil personas ancianas, de las que 64.803 son mayores de 84 años, y de las que un 39% tiene serias dificultades para realizar sus actividades diarias. Muchos viven en la pobreza extrema, y el estado de sus viviendas presenta graves deficiencias. De hecho, se calcula que más de 140.000 de estas viviendas no tienen calefacción, y cinco de cada diez no tienen ascensor.
Ante esta situación, la Fundación Constructora Benéfica y Cáritas Madrid realizan una labor de adecuación de viviendas, como una alternativa para mejorar la calidad de vida de los mayores de la Comunidad de Madrid que, debido a sus escasos recursos económicos y a la falta de apoyo familiar, se ven obligados a vivir en situaciones precarias.
Desde 1998, esta constructora caritativa lleva a cabo el conocido como Programa de adecuación de viviendas, realizando obras de adaptación y rehabilitación en las viviendas, respondiendo, así, al aumento de solicitudes que piden ayuda económica para abordar obras en casas de ancianos. Desde su inicio, este programa ha realizado reformas y ha ampliado su actuación a la adaptación de viviendas para personas con dependencia física, minusválidos y con dificultades económicas añadidas. En el año 2006, se han realizado 55 obras de adecuación y rehabilitación de viviendas, en ocasiones, obras tan pequeñas o elementales como la instalación de la calefacción y agua caliente, la remodelación de la cocina y baños, o la actualización de la instalación eléctrica.
Las obras se realizan en las viviendas que Cáritas y la Fundación Constructora Benéfica deciden. El proceso es el siguiente: Cáritas Madrid presenta una solicitud de obra para las viviendas en las que es necesario una adecuación o rehabilitación. Para seleccionar las viviendas candidatas, Cáritas atiende a criterios de pobreza extrema, enfermedad y minusvalía, con un grado superior al 33%; aunque también valora la previsión de permanencia de los ancianos en sus hogares a medio plazo, y la falta de suficientes recursos para que las personas mayores o su entorno familiar puedan hacerse cargo de las obras. Tras varios estudios de selección y valoración, la Fundación Constructora Benéfica realiza tanto el proyecto de adaptación como la obra.
Más económico que una residencia
Este programa de adecuación de las viviendas es un servicio más, dentro de los programas de Cáritas Madrid de atención integral a los mayores. Como en otros casos, la Constructora Benéfica se sustenta también en gran medida en el trabajo desinteresado de voluntarios. Entre ellos se encuentran profesionales de gran competencia, procedentes en su mayoría del mundo inmobiliario y de la construcción. Pero, para llevar a cabo el programa, se necesita además una infraestructura económica, que se obtiene gracias a los fondos de la propia Fundación, a las donaciones de particulares y al patrocinio de varias entidades privadas.
De esta manera, ambas asociaciones, intentan facilitar a los ancianos madrileños más desfavorecidos un entorno digno y adaptado a sus necesidades, dotando a sus viviendas de servicios básicos y mejorando sus condiciones de habitabilidad, consiguiéndose así, que las personas mayores permanezcan en sus propios hogares, tanto tiempo como sea posible, que es lo que la mayoría de los ancianos desea. Con esta iniciativa, Cáritas Madrid y la Constructora Benéfica, además de facilitar a los mayores vivir en sus casas y en sus barrios, constatan que las obras de adecuación y rehabilitación son mucho más económicas que el coste de una plaza en una residencia durante seis meses. La adecuación de una vivienda tiene un coste total medio de 6.000 euros, mientras que el coste de una plaza de residencia para personas con dependencia supera los 14.400 euros al año en Madrid, tratándose además de una ayuda de larga duración y que mejora la calidad de vida de los madrileños mayores de 65 años.
La Constructora Benéfica es una fundación dedicada a actividades de asistencia social y atención a personas necesitadas en el campo de la vivienda. Sus orígenes se remontan a 1875, como asociación de caridad dedicada a facilitar una vivienda a los más pobres, siendo una de las primeras iniciativas de acción social en España. Desde 1993 la Constructora Benéfica desarrolla sus actividades bajo la gestión de Cáritas diocesana de Madrid, y desde 1998 lleva a cabo, entre otros proyectos, la adecuación de viviendas de personas mayores con pocos recursos económicos y dificultades físicas. Juan Ignacio Merino