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Alfa & Omega, 03/12/07
Una persona, por las circunstancias que sean, acaba viviendo en la calle. Su salud se deteriora gravemente porque vive a la intemperie, porque descuida su salud, porque cae en depresiones, porque consume sustancias adictivas que generan esquizofrenias, porque se vuelve alcohólico y arrastra las enfermedades que esto conlleva, y no puede atajar esos problemas porque el acceso a la sanidad, un derecho reconocido por la Constitución, se le dificulta gravemente. Ésta es la realidad sobre la que ha querido hacer hincapié la última campaña del Día de los Sin techo, que se celebró el pasado domingo, 25 de noviembre.
Desde Cáritas Madrid explican que el verdadero problema que se esconde es el peligroso círculo vicioso que separa a los indigentes de los servicios sanitarios. Su forma de vida genera un prejuicio que los estigmatiza y lleva a la discriminación. Y, cuanto más discriminados están, más prejuicios tiene la sociedad. Cáritas España ha elaborado un informe que muestra que, en un 66% de las ocasiones, las personas sin techo no tienen acceso al sistema de salud, y, en un 51% de los casos, la cobertura sanitaria que se les brinda es insuficiente.
Los motivos por los que los Sin techo tienen dificultades para acceder al sistema sanitario se deben, en su mayoría, a fallos en el propio sistema. Por ejemplo, es muy frecuente que se produzcan problemas de tipo administrativo, porque, al no estar empadronados, no están adscritos a ningún centro de salud. También faltan recursos para enfermedades mentales, que son las dolencias más frecuentes entre los personas de la calle. Y tienen dificultades tanto para seguir los tratamiento como para recuperarse, puesto que faltan lo que se conoce como espacios intermedios, es decir, lugares donde terminar la recuperación tras un alta hospitalaria. A veces también influye el que algunos profesionales sanitarios les atiendan con desdén por su aspecto exterior, o la falta de confianza de los propios afectados en el sistema sanitario. Desde Cáritas se pide incidir en todos estos problemas para que la falta de cuidados sanitarios no se sume a los muchos problemas que ya tienen las personas sin hogar.
María Solano
A pie de calle :
Cáritas Madrid tiene varios programas de trabajo directo con personas sin hogar:
- Trabajo de calle: dirigido a personas que viven de manera estable en la calle y que rechazan el acceso a recursos sociales. El objetivo es generar vínculos que rompan el aislamiento social. 120 personas atendidas; 39 voluntarios.
- CEDIA 24 horas: dispositivo específico de Cáritas Madrid para las personas sin hogar, en coordinación con la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid. 2.339 personas atendidas; 56 voluntarios.
- UACI: Unidad de Acompañamiento a la Inserción, también en coordinación con la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid. 90 personas atendidas; 2 voluntarios.
- Grupo de apoyo social comunitario a personas con trastorno social: ayuda tanto a las personas afectadas por la enfermedad como a sus familias. 167 personas atendidas; 6 voluntarios.
- Centro de día para personas con enfermedad mental: labor diocesana que cuenta con 30 plazas, en coordinación con la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y con la Congregación Amistad Misionera Cristo Obrero.
- Residencia para personas con enfermedad mental grave y crónica: pequeña residencia de 11 plazas, en coordinación con la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid y con la Congregación Amistad Misionera Cristo Obrero.
Cifras alarmantes :
* 8.704.835 personas, el 19,4% de la población, ganan menos de 6.346,8 euros al año. De éstos, 1.555.872, un 3,48%, recibe menos de 3.148,76 euros anuales.
* Los grupos más desfavorecidos son los mayores de 65 años (29,4%) y los menores de 16 (24,2%)
* La cifra de personas sin hogar está en torno a 30.000, y se calcula que hay 273.000 que viven en infraviviendas.