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Alfa & Omega, En plena tempestad de rechazo hacia lo cristiano y, especialmente en las últimas semanas, hacia la figura de Jesús, expresada en símbolos como el Crucifijo, la Historia, el arte y la religión se unen en el libro Jesús en el Museo del Prado, publicado por PPC, para demostrar que la presencia del Hijo de Dios pervive, siglo tras siglo, en los distintos ámbitos de la sociedad, acompañando al hombre en su paso por el mundo
Las autoras de Jesús en el Museo del Prado, Alicia Pérez Tripiana y María Ángeles Sobrino López, han escrito este libro, que constituye un análisis en profundidad de 30 obras maestras, con temática religiosa, del Museo del Prado, de Madrid, convencidas de que «la historia del arte se vincula a la del pensamiento humano y refleja todos los matices de la sensibilidad humana».
Para Gabriele Finaldi, Director adjunto de conservación e investigación del Museo del Prado, este libro resalta «lo esencial que es la iconografía cristiana para la historia del arte, y también para la historia de las civilizaciones». Los destinatarios de la obra son profesores, historiadores, amantes del arte y estudiantes.
Esos estudiantes a los que se les pretende privar de los iconos religiosos en las aulas por considerarse, tal como refleja una Sentencia dictada a principios de noviembre por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, que «los crucifijos en las escuelas públicas son incompatibles con un Estado neutro y no discriminatorio, ya que, al permitir su presencia en las clases -continúa la Sentencia-, el Estado otorga a la religión católica una situación privilegiada».
30 obras maestras :
En Jesús en el Museo del Prado sus autoras han recopilado, identificado e interpretado temas religiosos que han inspirado a grandes artistas con diferentes estilos como Hans Memling con el Nacimiento de Jesús, Bartolomé Esteban Murillo con La Sagrada Familia del pajarito, Fran Angélico en su obra La Anunciación, Roger van der Weyden con El descendimiento de la cruz, Tiziano y La oración en el huerto, o Velázquez con el Cristo crucificado, procedentes de diferentes escuelas pictóricas: Renacimiento italiano, Escuela de los Primitivos Flamencos, Escuela veneciana del siglo XVI, Barroco español, etc.
Tanto la metodología como la presentación del libro están basadas en fichas individuales dedicadas a cada obra. En ellas, partiendo de los diferentes textos evangélicos o fuentes cristianas -como los evangelios apócrifos o textos devocionales-, se estudian todos los aspectos referentes a cada una de las 30 obras analizadas, como su origen, su autor, el estilo artístico al que pertenece, iconografía y descripción del tema, e incluso se recoge la intención del autor.
Jesús en el Museo del Prado es un ejemplo de cómo la iconografía de una religión, en este caso de la cristiana, con su labor de recopilar, identificar e interpretar los temas religiosos que han inspirado a los artistas a lo largo de los siglos es esencial, pues no sólo interesa a la historia del arte, sino también a la historia de la civilización en general, del pensamiento humano y más particularmente del sentimiento religioso. Refleja como un espejo todos los progresos del pensamiento y todos los matices de la sensibilidad humana.
V. Gutiérrez
Cuadro : La incredulidad de santo Tomás, de Matthias Stom. Escuela holandesa (siglo XVII)